¿Qué tiene Carlos Marczuk que no tiene, por ejemplo, Chiquito Romero? El obereño es uno de los pocos futbolistas surgidos de la tierra colorada en los últimos años, que fue profeta en su tierra y también fuera de ella. Marczuk nació en Oberá el 11 de febrero de 1976, es un ex-futbolista que jugaba como mediocampista. En 20 años como profesional, el “Polaco” jugó en todas las categorías del fútbol argentino y tuvo un exitoso paso por el fútbol peruano, donde vistió las camisetas de Coronel Bolognesi y Sporting Cristal. En 2007 regresó al país para sumarse a las filas de Crucero del Norte, club en el que permaneció por siete años, logrando dos ascensos y se consolidó como uno de los grandes referentes del equipo misionero más encumbrado de las últimas temporadas.

SU RECORRIDO POR LOS DIFERENTES CLUBES

Carlos Marczuk tuvo una importante trayectoria en el mundo de la redonda. Su carrera profesional comenzó en el año 1996, cuando jugaba en Ex Alumnos 185 de Oberá donde se destacó en aquella recordada campaña del Argentino B. Luego fue observado por Atlético Rafaela, donde jugó hasta 1999.

Más tarde pasó por Instituto de Córdoba (99-2000) y Unión de Santa Fe (2000/01), en Primera División; otra vez regresó a Rafaela (01/03) y luego pasó a Gimnasia y Esgrima de Concepción del Uruguay (03/04). Después llegaron las dos experiencias internacionales jugando para Coronel Bolognesi (04/05) y Sporting Cristal (2006), para finalmente jugar en Crucero (07/14) y Ex Alumnos 185 (2014). En abril del año 2000, jugando para Instituto de Córdoba, le hizo un gol de tiro libre a Boca, su primer festejo en el fútbol grande.

El “POLACO” EN ATLETICO RAFAELA: SU PARTICIPACION Y EL ASCENSO

Marzuck llegó a Rafaela para disputar la temporada 1997/98, debutando el 14 de setiembre de 1997 por la cuarta fecha de la Zona Interior. La Crema visitó a Chaco For Ever y el encuentro terminó 3 a 3, siendo el Polaco titular y completando el encuentro. Su primer gol con la camiseta Celeste lo convirtió el 12 de abril de 1998 en la goleada por 5 a 2 ante San Martín de Tucumán en Rafaela.
La temporada 97/98 la completó con 28 partidos y dos goles, mientras que en la 98/99 disputó 35 partidos y convirtió dos goles. Allí se cerró la primera etapa de Marzuck a Rafaela, ya que luego fue prestado a Instituto de Córdoba y Unión de Santa Fe para jugar en Primera División. Volvió a Atlético en el 2001 para disputar el Torneo 01/02, participando en 28 partidos y marcando seis goles.

Su última temporada fue la del primer ascenso a Primera División, donde el misionero disputó 20 partidos y convirtió un gol. Su último encuentro fue el 21 de junio del 2003, cuando en Mendoza reemplazó a Claudio Filosa a los 82′. Ese día, la Crema derrotó a San Martín 3 a 2 y cumplió su hito más importante de la historia. En total, el Polaco disputó en Atlético 111 partidos y convirtió 11 goles.

SU PASO POR CRUCERO DEL NORTE Y DOS ASCENSOS MAS

En septiembre de 2007, el club Crucero del Norte arrancó su tercera temporada ininterrumpida en el Argentino B, repitiendo el acceso a semifinales, donde quedó eliminado por un punto de diferencia con su rival Central Córdoba de Santiago del Estero. Realizó una campaña notable, convocó masivamente al público y es el único estadio que no registra incidentes en la tribuna merced al dispositivo de seguridad permanente, además de contar con capacidad suficiente para separar a todas las parcialidades. El 16 de enero de 2011 Crucero se adjudicó un torneo triangular amistoso internacional, la Copa Prof. Víctor Hugo Zayas en Encarnación al vencer a Universal 1 a 0 de la misma ciudad e imponerse en la final por la tanda de penales 5 a 4 a Independiente de Campo Grande.

El 30 de junio del 2012, Crucero ascendió por primera vez a la Primera B Nacional luego de ganarle 1 a 0 al Club Social y Atlético Guillermo Brown en Puerto Madryn en el partido de vuelta de la promoción. El 21 de abril del 2014, Crucero, en un histórico partido, le ganó 3 a 1 (en condición de local) al Club Atlético Independiente (equipo considerado como uno de los Cinco grandes del fútbol argentino). El 30 de noviembre del 2014, Crucero consigue el logro más grande de su historia obteniendo el ascenso a Primera División por única vez tras vencer como local a Patronato por 3 a 0.6 De esta forma, Misiones vuelve a tener un equipo de fútbol en la máxima categoría después de casi 30 años. El Polaco Marczuk fue el mayor ídolo de Crucero del Norte en su recorrido por el ascenso del fútbol argentino, ya que fue capitán y figura en los equipos que subieron al Argentino A en 2009 y a la B Nacional en 2013.

EL RETIRO

Aquejado por las lesiones, se vio forzado a retirarse antes de tiempo y se fue a Oberá no de la mejor manera. En Oberá jugó varios partidos en el Torneo Federal B para Ex Alumnos 185, club que le sirvió de trampolín para llegar al fútbol grande. Todavía tenía ofertas para jugar en categorías superiores, pero optó por darle una mano a su querido Exa en el Torneo Federal B. Pero todo termina y, al final de la temporada, decidió que era momento de abandonar la práctica activa. “Lo analicé muchísimo, no es una decisión fácil ni la tomé de un día para el otro. Un día me pregunto qué estoy haciendo y otro día digo sí, estoy haciendo lo correcto. Le quiero dar un cierre definitivo a mi carrera y creo que esa es la manera, haciendo un partido con mi gente, mis amigos de toda la vida y con las personas que siempre me apoyaron” comentó en ese momento.

Y un día llegó el momento en que el emblema de Misiones, Carlos Marczuk, colgó los botines. Acompañado de sus afectos, el “Polaco” pudo despedirse de la mejor manera, disfrutando de una excelente tarde de fútbol. En el día del cumpleaños número 13 de su hija María Florencia, que quedará marcado para todos como una fecha especial. La fiesta fue completa porque el “Polaco” estuvo feliz, disfrutó y se despidió de la mejor manera, con amigos y familiares que siempre lo acompañaron en su extensa y prestigiosa carrera deportiva.

SE SUMA AL CUERPO TECNICO DE CRUCERO

En enero de 2016, luego de ser director técnico de Ex Alumnos 185, Marczuk se sumó al Cuerpo Técnico de Miguel Salinas como Ayudante de Campo en el Torneo de la B Nacional 2016. Carlos dejó de ser un ídolo en actividad, y se transformó automáticamente en leyenda viviente del fútbol misionero. Su humildad y sacrificio hicieron de él una persona entrañable, que seguramente aportará todos sus conocimientos al deporte de la tierra colorada.